Desenroscar el aireador, ponerlo a remojo, volver a montarlo — ese es todo el procedimiento, y recupera la mayoría de los grifos que se iban a sustituir. Es lo primero que hay que probar cuando un grifo se ha quedado flojo y los demás van bien.
Sacarlo
Los aireadores modernos van embutidos y llevan una llave pequeña, normalmente incluida con el grifo y perdida en un mes; las llaves se venden en juegos por uno o dos euros. Los antiguos se desenroscan a mano o con alicates y un trapo para proteger el cromado.
Anote en qué sentido va
La rejilla y su junta de goma salen apiladas. Fotografíelo antes de que se desmonte, porque una junta de goma montada al revés restringe el caudal más de lo que lo hacía la cal.
El remojo
Descalcificador corriente, o el ácido doméstico que su fabricante permita, durante unas horas. Después aclare a fondo. Si la malla está rota o el plástico agrietado, sustitúyalo — las roscas están normalizadas, M24 macho y M22 hembra cubren la mayoría de los grifos europeos, con M28 en muchos mezcladores de cocina.
Cuando no es el aireador
Si el caudal es flojo en todos los puntos, o solo en el lado caliente, la causa está aguas arriba y el aireador es una pista falsa.
Las preguntas que se hacen de verdad
¿Cómo sé qué rosca tiene mi aireador?
Saque el viejo y mídalo, o llévelo para buscar el recambio. Las roscas macho y hembra de la misma medida nominal son piezas distintas y se parecen en una foto.
¿Cada cuánto hay que hacerlo?
Con agua dura, una vez al año basta para que un grifo se porte bien. Es además el primer paso de diagnóstico cuando cae el caudal, así que la mayoría lo hace cuando lo nota y no por calendario.
Última actualización 5 de septiembre de 2026