Pelo aglutinado con restos de jabón, en el sifón o justo encima. En un lavabo de baño casi nunca es otra cosa, y casi nunca está a más de 30 cm del desagüe.
Por qué el sifón es el sitio donde mirar
El sifón es el punto bajo, es donde el flujo se frena, y es donde una masa de pelo se engancha en la válvula que hay encima. Desenroscarlo requiere un cubo, dos minutos y normalmente ninguna herramienta — la mayoría de los sifones de botella se aprietan a mano.
Por qué los desatascadores químicos son un mal primer paso
Son cáusticos o ácidos, necesitan tiempo de contacto, y cuando no deshacen el atasco se quedan en el sifón. Quien lo abra después se los encuentra. Además atacan algunos plásticos y acabados recubiertos. Si se usa uno, rigen sus propias instrucciones de seguridad, y nada de lo que hay aquí las sustituye.
Las respuestas mecánicas, por tamaño
Una tira atrapapelos de plástico — una banda fina con púas, uno o dos euros — desatasca un lavabo desde arriba. Una sonda de muelle de 3 a 5 m pasa el sifón hasta el ramal. Más allá de eso es trabajo de saneamiento y no de baño.
La preventiva
Un recogepelos sobre el desagüe, que convierte un trabajo anual en un repaso semanal.
Las preguntas que se hacen de verdad
¿Merece la pena comprar una sonda para un lavabo?
Una sonda de mano de 3 m es barata y alcanza todo lo que un lavabo puede esconder. Los tipos de tambor más largos son para inodoros y ramales, y son la herramienta equivocada para un sifón de lavabo que simplemente se desenrosca.
¿Lo desatascará el agua hirviendo?
Puede reblandecer el jabón y mover un atasco parcial, y no debe verterse en un sifón de plástico ni sobre una cerámica fría — el choque térmico es un riesgo real. Agua caliente y una herramienta mecánica es la combinación más segura.
Última actualización 5 de septiembre de 2026