G1/2 — una rosca BSP de media pulgada — es la conexión universal de flexos, teleduchas y salidas. En la práctica todo se enrosca en todo, y por eso esta familia se elige por su comportamiento y no por el encaje.
Lo que sí varía
La longitud. 1,5 m es el estándar y va bien en una mampara; 1,75 o 2 m es lo que pide una bañera, porque el flexo tiene que llegar al otro extremo sin arrancar el soporte de la pared.
La junta cónica. La unión solo es estanca con el pequeño cono de goma que va en la tuerca. Vienen con los flexos y se pierden al cambiarlos; una bolsita cuesta casi nada y evita un goteo que parece un flexo muerto.
La rótula. Un flexo que no la lleva se enrolla en espiral en pocas semanas. Una rótula antitorsión en un extremo cuesta muy poco y lo resuelve para siempre.
La excepción que conviene conocer
Unos pocos sistemas antiguos o propietarios usan otra salida, normalmente donde el flexo va integrado en una columna. Cuando un flexo se describe como «solo para el modelo X», eso es lo que significa.
Las preguntas que se hacen de verdad
¿Hace falta cinta de teflón en un flexo de ducha?
No. La unión sella sobre el cono de goma que hay dentro de la tuerca, no sobre la rosca. La cinta en una unión cónica dificulta el apriete y no mejora el sellado.
¿Puedo usar un flexo más largo en un conjunto de barra?
Sí, y es una mejora habitual — pero un flexo más largo pesa más y tira más del soporte deslizante. En una barra pegada, eso conviene pensarlo antes de pedir dos metros.
Última actualización 5 de septiembre de 2026