Un goteo es una junta gastada, y cuál depende del grifo. Ninguna de las dos respuestas es un grifo nuevo, y ambas piezas cuestan unos euros.
En un monomando
El cartucho de discos cerámicos. Sus dos discos pulidos ya no encajan perfectamente, y el agua pasa. Sustituirlo implica acertar el diámetro — 35 o 40 mm en la mayoría — y la forma de su base.
En un grifo de dos manetas
La montura que hay bajo la maneta, o la zapata que lleva dentro. Los grifos antiguos usan una zapata de goma que se endurece; los de dos manetas más recientes usan una montura cerámica de cuarto de vuelta. Ambas son piezas de stock.
Si rezuma alrededor del caño en vez de gotear de él
Eso es una junta tórica del cuerpo, donde gira un caño abatible. Céntimos, y un trabajo distinto del cartucho.
La que no es una junta
Una gota que aparece solo después de haber corrido agua caliente es a veces dilatación en la instalación y no un fallo del grifo. Si cerrar la llave de escuadra lo detiene por completo y al instante, el fallo está en el grifo.
Las preguntas que se hacen de verdad
¿Merece la pena arreglar enseguida un grifo que gotea?
Un goteo constante desperdicia un volumen sorprendente a lo largo de un año, y un cartucho gastado acaba rayando su asiento si se deja, lo que convierte un arreglo barato en otro menos barato. Merece hacerse en cuanto se nota.
¿Puedo parar un goteo apretando el grifo?
En un grifo moderno de discos cerámicos, no — no hay nada que apretar, y forzar la maneta daña el cartucho. En un grifo antiguo de zapata, fue precisamente el apriete excesivo lo que destruyó la zapata.
Última actualización 5 de septiembre de 2026